Reflexión surgida a partir de un baño con agua caliente un dia de resaca:
Si buscas alguna especie de tratado acerca de decisiones tracendentes este no es tu lugar, la tracendencia de una decisión no será tema tocado aquí, las decisiónes de las que aquí se habla pueden ser desde levantar una moneda del piso hasta que carrera estudiar. Dejo al buen juicio del lector cuál es la tracendente y cuál no, caos, dinámica no lineal, clima.
Todos tomamos decisiones todo el tiempo pero algunas son mas sencillas que otras, nadie dudaria (salvo quiza algunas personillas como Jean) al ir cruzando una calle y de pronto percatarse de el tsuru que rebasa al mercedes por la derecha con intenciones asesinas, y al encontrarse ante el dilema ¿me muevo o no? de correr para salvar el pellejo.
Pero volviendo a la tina (que es un decir porque no habia tal), se acerca la hora del jabón y no hay. Triste, pero hay que salir a buscar uno debajo del lavamanos, mojando de paso la ropa tirada en el piso y el piso mismo y enfrentándose al contraste de la temperatura ambiental con la del agua caliente, y aqui viene lo interesante: no hay solo un jabón, hay dos, igualmente envueltos uno al lado del otro, y no tienen ninguna diferencia.
Un vagabundo camina por el bosque, los pájaros cantan, está en paz con el mundo, tiene abrigo para la noche, el camino va en línea recta y unos metros más adelante se divide en una Y mayúscula perfecta, el vagabundo camina por el de la izquierda sin titubear, ¿porque?.
Esto a mi parecer es una arbitrariedad infundamentada e inexplicable, al menos para un tipo como yo, al parecer el ser vivo tiene un dado incrustado en lo más profundo de su esencia (no se lo he preguntado todavía, es un poco evasivo y yo un poco penoso). Por otro lado, Newton puede decirnos el resultado de lanzar una moneda antes de que caiga ¡Oh ciencia! Tan inocente y crédula mas sin embargo hay un punto aquí que no es un juego y habla de la existencia del azar como tal. Esto llevado a nuestro objeto lo hace muy misterioso y nuevamente derrumba nuestro poder de autodeterminarnos a un nivel irrisorio.
El baño. Tras una fracción de segundo se "escoje" el jabón de la derecha, después de todo se es diestro y eso le quita una simetría al sistema jabón-jabón-bañista.
Lo malo es que es posible imaginar una situación con una simetría real y ahí si que Dios nos ampare y nos libre de la indecisión.
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